Basta tener algo de suerte y ojear las redes sociales de un amigo con algún pesar sobre los hombros... y uno se topará con alguna cita de un tal Arthur Schopenhauer. Sus frases están de moda entre los usuarios de internet, y junto con las del novelista Paulo Coelho monopolizan los estados de Whatsapp y las stories de Instagram.
Precisamente para arrojar algo de luz sobre la vida y obra de este filósofo, del que todos hemos oído hablar, mas también porque nuestro libro de Historia de la Filosofía no habla de él en profundidad, he resuelto investigar y relatar brevemente las teorías filosóficas que Schopenhauer plantea, que con suerte extirparán de la mente del lector esa imagen simplista, chabacana y trendy que se tiende a tener del pensador.

ONTOLOGÍA
En este apartado destaca su obra más influyente, El mundo como voluntad y representación, de 1819. En ella, toma inicialmente la idea kantiana de Mundo, presentado como noúmeno, que Schopenhauer rebautiza, con matices, como Voluntad. De esta Voluntad no tenemos más que los fenómenos, lo que nuestros sentidos captan. A estos fenómenos, Schopenhauer los llama Representaciones.
Schopenhauer, pues, comparte el espíritu del giro copernicano de Kant, pues el mundo es objeto para un sujeto, y además hace especial énfasis en que el propio sujeto forma parte del objeto, y a través del cuerpo, se relaciona con él.
¿Y por qué Schopenhauer llama Voluntad a la cosa en sí de Kant? Aquí, nuestro filósofo se separa del ideal kantiano y afirma que la única manera de descubrir qué entrañan las representaciones, de saber lo que es realmente el Todo, es mediante un ejercicio de introspección, una reflexión sobre los deseos y acciones del cuerpo, que se hacen objeto para la conciencia del sujeto.
La Voluntad del hombre es, por tanto, extrapolable al Mundo, un esfuerzo e impulso que tiene como último fin la supervivencia. A esto lo llama el filósofo Voluntad de Vivir.
EPISTEMOLOGÍA
La teoría del conocimiento en Schopenhauer también parte de la concepción kantiana, pero el primero le reprocha al segundo su arbitraria distinción entre Intuición y Fenómeno, ya que nuestro filósofo afirmaba que la división por categorías que había propuesto el Idealismo Transcendental era inconsistente e inmotivada. Schopenhauer afirmó que dichas doce categorías podían reducirse a una sola a través del llamado principio de razón suficiente, postulado originalmente por Leibniz.
Aquí destaca su obra Sobre la cuádruple raíz del principio de razón suficiente, de 1813, que presentó como su tesis doctoral. En el libro, se plantea que este principio se subdivide en cuatro postulados, que son los siguientes:
1. Razón suficiente del devenir, que corresponde a la Causalidad kantiana;
2. Razón suficiente del ser, que retoma las intuiciones espacio-temporales de Kant para posibilitar el conocimiento matemático;
3. Razón suficiente del conocer, que trata la lógica, los conceptos y los juicios en el llamado pensamiento discursivo; y
4. Razón suficiente del obrar, que trata de la conciencia de uno mismo, de la ética, de entender que somos esclavos de la voluntad y que estamos sujetos a la causalidad como el resto de fenómenos.
Para nuestro filósofo, la Razón tiene un sentido biológico y natural, debido al ineludible comportamiento fenoménico del humano. la Razón no es más que la viva expresión de la ya citada Voluntad de Vivir. De aquí se obtiene la conclusión de que la Razón surge en el hombre para alterar el mundo con el fin de perpetuarse. Aquí, el filósofo tiene especial consideración por los animales, que también poseen Voluntad de Vivir, por tanto han de tener razón como los humanos, es decir, capacidad para sufrir y también para experimentar placer.
ÉTICA
La Razón está siempre insatisfecha. Puesto que la Voluntad es un esfuerzo infinito y constante, nunca alcanza la tranquilidad de forma duradera. El deseo nunca se va, y cuando lo satisfacemos momentáneamente con la felicidad, acarrea inmediatamente después el hastío y el apetito de encontrar otra fuente de alegría puntual.
Precisamente por esto, porque cada ser tiene sus propios deseos (Voluntad de Vivir), la naturaleza de los hombres es el conflicto constante, lo que Schopenhauer llama Voluntad Torturada. Esto lo convierte en un exponente de la corriente filosófica del Pesimismo, que comparte con Hobbes (del que bebe parte de su concepción del humano). La banalización de sus frases en el marco de dicha corriente es, muy probablemente, el motivo detrás de su gran fama entre los sufridores en redes sociales.
Schopenhauer propone dos vías principales para paliar el sufrimiento. La primera es mediante el arte, tanto creándolo como consumiéndolo. Esta propuesta agrada posteriormente a Nietzsche, que mencionará a nuestro filósofo en muchos de sus escritos. Este camino, sin embargo, no agradará tanto a Schopenhauer como la segunda vía.
Esta segunda vía, la preferida por Schopenhauer, es el ascetismo, la renuncia a la voluntad de vivir, la negación de uno mismo. Esta forma de ver la ética que propone el filósofo está influenciada por la filosofía asiática e hindú.
FUENTES
https://www.youtube.com/watch?v=yfmycPtIQH8
https://youtu.be/Vl-bsTc89gI?si=Cq2IDbRxLY3-KSyG
Bien Daniel. Saludos.
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